Bodegas AVAN


“En nuestra singularidad está la diferencia. Una tradición, una manera única de hacer las cosas que se remonta más allá de un siglo en el tiempo.”

Juan Manuel Burgos pasó su infancia y juventud entre cepas, de la mano de su abuelo quien le inculcó el amor a la tierra y al mundo vino. Trasgresor, innovador y con un marcado toque personal, este viticultor y enólogo de 42 años ha sabido marcar la diferencia al elaborar sus vinos. Una personalísima manera de hacer las cosas desde las viñas hasta el embotellado. Huyendo de las marcadas normas de calificación para el Crianza, Reserva y Gran Reserva que impone el Consejo Regulador de la Ribera del Duero, ha optado porque los vinos hablen y digan por sí solos el tiempo que deben de permanecer en barrica.

“Los vinos son el resultado de una forma de ser, de una manera de sentir la tierra, de un estado de ánimo, de una personalidad. Cada vino esconde un cúmulo de secretos y circunstancias que le hacen ser especial”. Para la crianza, barricas siempre nuevas, de roble francés y grano ultrafino. Y antes de llegar a la barrica, una selección grano a grano de la uva llegada de las 33 hectáreas de viñedo del que se nutre la bodega. Viñas en vaso tratadas de forma natural y orgánica, utilizando las fuerzas de la naturaleza.